Su lugar favorito.
Tu sillón más cuidado.
Cubrí el sector donde suele rascar y sumá una barrera entre sus uñas y el tapizado que querés conservar.
El apoyabrazos del sillón, el costado de una silla, esa esquina donde siempre vuelve… Cuando tu gato elige un lugar para rascar, las marcas empiezan a acumularse.
Una superficie pensada para ese hábito: colocala sobre la zona expuesta para que sus uñas encuentren una capa protectora antes de llegar al tapizado.
No siempre elige el rascador que le compraste. A veces, su lugar favorito sigue siendo tu sillón.
Su adhesivo incluido permite cubrir esa zona y ofrecerle una superficie para rascar justo donde ya tiene el hábito.
Una forma práctica de cuidar el mueble sin estar pendiente de cada arañazo.
Además de proteger tus muebles, podés usarla para crear un rincón que tu gato disfrute todos los días.
Cubrí el sector donde suele rascar y sumá una barrera entre sus uñas y el tapizado que querés conservar.
Usala para crear o renovar sus rascadores y juguetes. Dale una superficie para seguir disfrutando de su rutina donde más le gusta.
Vos ganás tranquilidad. Él sigue haciendo lo que le sale natural.
Usá una tijera para darle el tamaño que necesitás: cubrir el lateral del sillón, renovar un rascador o preparar uno nuevo.
Vos elegís qué proteger y qué crear para él. La alfombrilla se adapta a tu idea.
Fijala en la zona que querés cubrir sin tener que sumar un adhesivo por separado.
Cuidá el sector más expuesto a sus uñas sin tener que cubrir todo el mueble.
Una superficie preparada para recibir el rascado cotidiano y ayudar a conservar el tapizado.
Medí la zona que querés proteger, recortá lo necesario y planificá su colocación antes de adherirla.
Tus muebles más protegidos.
Tu gato disfrutando de su rutina.

















